Nota sobre la validez del bautismo
Del obispo Olmsted
«Id, pues, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo». – Mateo 28:18
Queridos hermanos y hermanas en Cristo,
¡La paz sea con vosotros!
Les escribo hoy con el propósito de compartirles una información que es tan difícil de escuchar como desafiante para mí anunciarla. Como pastor principal de la Diócesis de Phoenix y como su padre espiritual, tengo la responsabilidad de velar por la celebración de los sacramentos. Es mi deber asegurarme de que los sacramentos se administren de manera acorde con los mandamientos de Jesucristo en el Evangelio y con los requisitos de la sagrada tradición.
Con sincera preocupación pastoral, informo a los fieles de que los bautismos celebrados por el reverendo Andrés Arango, sacerdote de la Diócesis de Phoenix, no son válidos. Esta decisión se tomó tras un minucioso estudio por parte de las autoridades diocesanas y tras consultar con la Congregación para la Doctrina de la Fe en Roma.
Concretamente, me informaron de que el P. Andrés utilizó la fórmula: «NOSOTROS te bautizamos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo». La frase clave en cuestión es el uso de «Nosotros te bautizamos» en lugar de «Yo te bautizo». El problema con el uso de «Nosotros» es que no es la comunidad la que bautiza a una persona, sino que es Cristo, y solo Él, quien preside todos los sacramentos, por lo que es Cristo Jesús quien bautiza.
La Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano publicó recientemente una nota doctrinal en la que alertaba a la Iglesia de todo el mundo de que los bautismos no eran válidos si se había cambiado la fórmula para decir « Te bautizamos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo». Al hacer esta aclaración, la Congregación se remitió a la enseñanza del Concilio Vaticano II, que nos recordó que nadie, «ni siquiera un sacerdote, puede añadir, quitar o cambiar nada en la liturgia por su propia autoridad».
No creo que el P. Andrés tuviera intención alguna de perjudicar a los fieles ni de privarlos de la gracia del bautismo y de los sacramentos. En nombre de nuestra Iglesia local, yo también lamento sinceramente que este error haya alterado la vida sacramental de varios fieles. Por eso me comprometo a tomar todas las medidas necesarias para remediar la situación de todos los afectados. Este compromiso es, en parte, la razón por la que les escribo hoy, con la esperanza de que puedan ayudarme a mí y a los funcionarios diocesanos a identificar a quienes necesitan los sacramentos. Si creen que su propia recepción del bautismo puede estar relacionada con el ministerio del P. Andrés Arango, por favor llamen a su parroquia para obtener más información sobre cómo proceder. También les animo a visitar dphx.org/valid-baptism para obtener más información.
Les pido que se unan a mí en oración por el P. Andrés y por todos aquellos que se verán afectados por esta desafortunada situación. Me comprometo a trabajar con diligencia y rapidez para llevar paz a quienes se han visto afectados, y les aseguro que tanto yo como el personal de nuestra diócesis estamos plenamente comprometidos a ayudar a quienes tengan preguntas sobre la recepción de los sacramentos. Los invito a unirse a mí en oración mientras avanzamos juntos como iglesia local para tender la mano a quienes puedan necesitar esta asistencia pastoral en particular. Que Dios continúe llenándonos de su gracia, misericordia y amor.
Atentamente en Cristo,
Obispo Thomas Olmsted
Del P. Andrés
Queridos hermanos y hermanas en Cristo,
Es con gran pesar que me veo obligado a escribir esta carta de notificación dirigida a una maravillosa familia parroquial.
Me entristece saber que, a lo largo de mi ministerio como sacerdote, he celebrado bautismos inválidos al utilizar habitualmente una fórmula incorrecta. Lamento profundamente mi error y cómo esto ha afectado a numerosas personas de su parroquia y de otros lugares. Con la ayuda del Espíritu Santo y en comunión con la Diócesis de Phoenix, dedicaré toda mi energía y mi ministerio a tiempo completo a ayudar a remediar esta situación y a sanar a los afectados. Para ello, he renunciado a mi cargo como párroco de la parroquia de San Gregorio en Phoenix, con efecto a partir del 1 de febrero de 2022.
Me gustaría aprovechar esta oportunidad para dar gracias a Dios por haberme brindado la oportunidad de servir a su comunidad. Todos ustedes han enriquecido mi vida de manera inconmensurable. Ha sido una bendición y un honor haber servido y trabajado junto a personas a quienes considero mis queridos amigos y mi familia.
En el sitio web de la Diócesis de Phoenix , hay una carta del obispo Olmsted sobre este tema y un enlace a un formulario donde puedes proporcionar tu nombre e información de contacto si crees que fuiste bautizado por mí, para que la Diócesis pueda iniciar el proceso de bautizar a todos los afectados.
Pido sinceras disculpas por cualquier inconveniente que mis acciones hayan podido causar y les pido de corazón sus oraciones, su perdón y su comprensión.
Atentamente en Cristo,
P. Andrés Arango

